Archives for May 2017

Medios para una comunicación eficaz para proveedores de atención médica y cuidadores

(Family Caregiver Alliance) Cuando un ser querido necesita atención médica, tradicionalmente recurrimos a profesionales para despejar dudas, obtener un diagnóstico certero y opciones de tratamiento. En el pasado, los médicos eran la autoridad indiscutible que llevaba la voz cantante en las discusiones con sus pacientes sobre atención médica. Pero las cosas han cambiado, y la relación con el médico también.

Dada la gran cantidad de información y recursos que se ofrecen en línea, los pacientes y sus cuidadores pueden informarse, buscar especialistas, investigar sobre enfermedades, medicamentos y tratamientos, explorar alternativas, saber qué han hecho otros en una situación similar, entre otras cosas. Por su parte, los profesionales de atención médica tienden a formar una alianza con sus pacientes y cuidadores para optimizar el tratamiento y la atención.

En su calidad de cuidador y representante de un ser querido, usted desempeña un papel fundamental en esta alianza. Es probable que usted sea quien recabe información, hable con los médicos, traslade al paciente, garantice que se realicen todos los análisis de laboratorio, acompañe al paciente, prepare y administre medicamentos, investigue opciones de tratamiento, se ocupe de las cuestiones administrativas del seguro médico y de un sin fin de otras tareas relacionadas. En este folleto administrativo le presentamos algunos consejos para eliminar obstáculos y promover una comunicación eficaz con el médico y otros profesionales de la salud.

Preparación para la consulta con el médico

Una pequeña preparación ayuda a que la interacción con el personal médico sea más eficaz. Estos son consejos que pueden resultar útiles:

  1. Redacte una lista de sus preocupaciones por orden de prioridad. Sea franco y directo. ¿Ha observado nuevos síntomas que le preocupan? ¿Reacciones a medicamentos? ¿Alguna duda sobre una próxima cirugía? ¿Preocupado por la prognosis para el futuro y cómo puede seguir ofreciendo la mejor atención? Incluya temas delicados como la incontinencia, aun cuando le resulte incómodo abordar estas cuestiones. No siempre es posible despejar todas las dudas en una sola consulta, por este motivo le aconsejamos preguntar primero sobre los temas más acuciantes.
  2. Reúna todos los medicamentos que toma su ser querido y llévelos a la consulta o bien, confeccione una lista de los medicamentos que incluya también las dosis. Incluya los medicamentos recetados, los de venta libre, las hierbas medicinales y las vitaminas.
  3. Lleve consigo la información sobre el plan de seguro y el nombre de otros profesionales de atención médica que hayan tratado recientemente a su ser querido.
  4. Lleve consigo un dispositivo de grabación o un anotador y un bolígrafo para tomar nota de la información que le suministre el médico, de modo que pueda tenerla como referencia y compartirla con los miembros de la familia o pareja después de la consulta. Puede resultar útil llevar un calendario de bolsillo o un dispositivo móvil (smart phone o tableta) con calendario para agendar futuras consultas en el momento. La aconsejamos que le comunique al médico de su intención de registrar la entrevista y confirmar que el médico está de acuerdo con ello.
  5. Averigüe qué permisos deben quedar documentados en la historia clínica de modo un profesional de atención médica pueda compartir información con usted. (Véase la información HIPAA siguiente.)

Preguntas para realizar en la consulta médica

  • ¿Cuál es el diagnóstico? ¿Se trata de una dolencia permanente o reversible? ¿Es progresiva (es decir, ¿va a empeorar?)? ¿Cuál es la causa de esta enfermedad? Recuerde que es posible que el médico haya informado de esta enfermedad varias veces a otros pacientes, es decir que para él es una situación de rutina, pero no para usted, y que puede resultarle confuso o perturbador oírlo. Haga tantas preguntas como necesite para comprender el diagnóstico.
  • ¿Cuáles son los tratamientos disponibles? ¿Cuáles son los beneficios o riesgos? ¿Por qué es éste el enfoque preferido, y cuál es la probabilidad de beneficio (éxito)?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios de la medicación recetada? ¿El seguro cubre la medicación? De no ser así, ¿hay algún otro medicamento aprobados por el panel igual de efectivo que lo reemplace? ¿Existe alguna alternativa más económica? ¿Este medicamento está contraindicado para los medicamentos que ya toma el paciente? ¿Cómo se lo debe administrar (intervalos, con las comidas o fuera de ellas, por cuánto tiempo)? ¿Cuándo se verán los resultados?
  • ¿Qué nos permitirá saber este análisis? ¿Qué es? ¿Cuáles son los riesgos o efectos secundarios? ¿Es absolutamente necesario? ¿Cuándo se verán los resultados? ¿El seguro cubre el costo?
  • ¿Es necesario concertar una consulta de seguimiento? ¿Cuál es la mejor manera de comunicarse con usted si tengo alguna duda? ¿Usted (el médico) contesta los mensajes de correo electrónico?
  • ¿Es necesario ver a un especialista? ¿Cuáles son nuestras opciones para obtener una segunda opinión?

En el hospital o en la sala de emergencias

  • Si su ser querido es ingresado en el hospital, probablemente será revisado por los “médicos de guardia” del hospital y no por el médico que lo atiende habitualmente. Lo más probable es que no cuenten con ninguna información sobre la persona que usted cuida, su historia clínica ni de las enfermedades que padece más allá de lo que indique el informe de admisión. Usted, por su condición de cuidador, tendrá que informarles de los antecedentes médicos, las reacciones alérgicas, enfermedades crónicas, síntomas y otros datos especiales. También tendrá que suministrar esta y otra información a enfermeros, terapistas físicos, dietistas y demás profesionales. Aun cuando el hospital cuente con información digital compartida, es posible que deba repetir sus preguntas si no puede estar presente en el hospital cuando los médicos realicen sus rondas, solicite a un enfermero que le pida al médico a cargo que lo llame para ponerlo al tanto del estado de su ser querido. Cuando llame el médico, tome nota del nombre y averigüe cómo comunicarse con él si fuera necesario. Asegúrese de que todos tengan sus número de teléfono particular y/o de teléfono móvil.
  • Averigüe cuánto tiempo permanecerá su ser querido en el hospital, y comience a averiguar cómo se planificará el alta tan pronto como sea posible durante la estadía en el hospital.
  • Trate de informarse si existe alguna POLST (Orden médica para tratamientos para el sostén vital) u otro documento vigente respecto de medidas de sostén vital o si se ha tomado alguna decisión sobre la terminación de la vida.
  • Designe un sola persona para sea el nexo de comunicación con el médico y el resto de la
  • familia. Una cantidad de sitios web le permitirán formar un grupo para recibir actualizaciones del estado de su ser querido, como por ejemplo,
  • www.LotsaHelpingHands.com, CaringBridge.org.
  • Si el médico de cabecera de su ser querido acepta recibir mensajes de correo electrónico, podría comunicarse con él para informar a los demás que su ser querido está internado en el hospital y el motivo de la internación. De no ser así, podría haber cierta demora en recibir esa información.
  • Si la persona a su cuidado tiene algún trastorno de la memoria, asegúrese de informar de ello al personal del hospital, de modo que no le comuniquen solo él detalles médicos importantes ni tampoco el historial de medicamentos. Tenga en cuenta que quienes padecen Alzheimer u otra enfermedad cognitiva suelen estar más confundido y desorientados que lo habitual cuando están internados en el hospital.
  • Asegúrese de comprender todas las instrucciones cuando le den el alta a su ser querido. Solicite que le suministren todas las instrucciones y consejos por escrito.
  • Por ser el representante de su ser querido, usted tiene derecho a apelar la decisión de darle el alta si considera que es un decisión apresurada. Lo primero que debe hacer es hablar con el médico o el planificador de altas y hacerle saber su inquietud. Si con eso no basta, tendrá que comunicarse con Medicare, Medicaid o con su compañía de seguro. Las apelaciones formales se gestionan por medio de la Organización de mejora de la calidad de atención centrada en el beneficiario y la familia (BFCC-QIO, por sus siglas en inglés). Para obtener el número de teléfono de su BFCC-QIO, visite www.Medicare.gov/contacts, o llame al 1-800-MEDICARE.

Transición al hogar o a una institución: comunicaciones al momento del alta

DEL HOSPITAL AL HOGAR

  • Debe contar con documentos de alta legibles escritos en su idioma principal; el planificar de altas debe repasarlos con usted.
  • Si su ser querido vuelve a su casa ¿quién estará allí para ayudarle? Si usted tuviera alguna limitación física, trabaja, tiene que cuidar a sus hijos o algún otro factor que le impidiera atender a su ser querido, comuníqueselo al personal de alta. Puede contar con la asistencia de enfermeros, terapistas físicos u ocupacionales o de otros auxiliares en el hogar. Solicite información sobre cómo se pagan estos servicios.
  • ¿A qué posibles problemas relacionados con la recuperación de su ser querido debe estar atento?
  • ¿Debe utilizar algún dispositivo respecto del cual deba recibir alguna capacitación? ¿Es necesario que deba recibir capacitación para la realización de ciertas técnicas como medición de la presión arterial, mantenimiento de tubos de alimentación o catéteres, cuidado de heridas, uso de respiradores, aplicación de inyecciones o traslado del paciente de la cama a la silla? Solicite una capacitación completa de modo que pueda ofrecer la mejor atención en el hogar.
  • ¿Tiene alguna duda respecto de los nuevos medicamentos que necesitará su ser querido y de la forma de administrarlos? (Los errores en la medicación son el motivo principal de reingreso en el hospital.) ¿Tiene información sobre los posibles efectos secundarios?
  • ¿Su ser querido debe seguir alguna dieta especial?
  • ¿Tiene algún número de teléfono para comunicarse con el personal de atención médica en caso de que tenga alguna duda después de que su ser querido haya sido dado de alta? ¿Hay alguien disponible para hacerle preguntas todos los días, las 24 horas?
  • ¿Ha programado una consulta de seguimiento con el médico de cabecera de su ser querido?

DEL HOSPITAL AL CENTRO DE REHABILITACIÓN (REHAB) U OTRA INSTITUCIÓN

  • ¿Cómo se seleccionará la institución? ¿Presta una atención de alta calidad? (Puede consultar las calificaciones en el sitio web de comparación de centros de convalecencia de Medicare.)
  • ¿Los familiares y cuidadores cuentan con medios de transporte a la institución?
  • ¿Necesitará un intérprete?
  • ¿Cómo y cuándo se comunicará a la institución la información sobre el paciente?
  • ¿Qué comunicación se establecerá entre el hospital (o la sala de emergencias), la institución y el médico de cabecera?
  • ¿Se sabe aproximadamente cuánto tiempo deberá permanecer en la institución su ser querido? (Medicare cubre en general 20 días de atención cuando el paciente es conducido directamente a la institución una vez dado de alta del hospital.)
  • ¿Cuál es el nombre del médico que supervisará a su ser querido en la institución?
  • ¿Existe algún gerente de cuidado con el que pueda hablar si tiene alguna duda?

Cuestiones legales que afectan al cuidador

HIPAA: Ley de Transferencia y Responsabilidad de Seguro Médico

Es posible que haya oído hablar de las restricciones de HIPAA. HIPAA rige el impacto que implica compartir información sobre pacientes en la atención médica. Si bien cuando se promulgó la ley hubo cierta confusión respecto de cuánta información podían recibir los familiares y cuidadores sobre la situación médica del paciente, ahora se sabe con claridad qué información se debe compartir. El Departamento de salud y servicios de humanos de EE.UU. establece: Si el paciente está presente y está en condiciones de tomar decisiones sobre la atención médica, un profesional de atención médica podrá discutir la información médica del paciente con un familiar, amigo u otra persona si el paciente está de acuerdo o dada la oportunidad de hacerlo no se opone. Un proveedor de atención médica también puede compartir información con esas personas si, según su criterio profesional, entiende que el paciente no se opone. En cualquiera de los casos, el profesional de atención médica solo podrá compartir o discutir la información que esa persona necesita saber sobre el cuidado del paciente o de los pagos relativos al cuidado. En particular, si usted ha sido designado en las Instrucciones anticipadas, no habrá ningún problema en que reciba información sobre su ser querido o lo represente. Verifique que en la historia clínica del paciente haya una copia actualizada de las Instrucciones anticipadas.

Instrucciones anticipadas sobre la salud

Estos documentos establecen quién representa al paciente si éste no puede actuar por sí mismo. En ellos se indica qué tipo de atención el paciente desea recibir si está muy enfermo o agonizante. (También se los puede llamar testamento vital, poder para cuestiones relativas a la salud, etc) Estos documentos solo se pueden completar cuando el paciente es competente (es decir, no está demente). Muchos consultorios u hospitales disponen de los formularios correspondientes.

Derecho a contar con un intérprete

En Estados Unidos se hablan más de 200 idiomas y aproximadamente 25 millones de personas hablan inglés con un nivel inferior a “muy bueno”. Sabemos que es difícil comprender información médica compleja aun cuando uno hable bien en inglés. Para aquellos cuya lengua principal no es el inglés, y el médico no habla su idioma, la compresión no solo resulta difícil sino imposible, y la falta de comprensión pone en riesgo la vida. Afortunadamente, de conformidad con la Ley de Derechos Civiles de 1964, el paciente tiene derecho a contar con los servicios de un intérprete, incluso en idioma de señas, en situaciones de atención médica.

Si bien existen programas nacionales de certificación que garantizan la idoneidad del intérprete para traducir terminología médica/de atención médica, la disponibilidad de interpretes varía en gran medida entre los distintos estados. Algunas familias recurren simplemente a un pariente para que oficie de intérprete, pero a menos que esté familiarizado con la terminología médica, no sería la mejor opción en los casos en que la información sea. compleja y se deben tomar decisiones respecto del tratamiento. Asegúrese de solicitar los servicios de un intérprete si fuera necesario.

Recomendaciones adicionales para maximizar la comunicación con los profesionales de atención médica

  • A muchos cuidadores les resulta útil llevar un registro de datos médicos (sea en papel o electrónico) de la persona a su cuidado. En él deben constar fechas, actividades, síntomas, tratamientos, visitas al médico, visitas a la sala de emergencias, futuras citas con el médico, medicamentos y cualquier otra información que ayude al médico a hacer un seguimiento de la salud del paciente. También incluye información tomada de la web y preguntas para la próxima visita o conversaciones con el médico.
  • Respecto de la información médica en Internet: recuerde que no toda la información es igual. Algunos sitios venden productos; algunos autores no cuentan con credenciales legítimas, algunos sitios o grupos solo se refieren a los malos resultados o complicaciones o se valen de pruebas de “curas” no comprobables. Obtenga información de sitios gubernamentales importantes (por ejemplo, National Institutes of Health, National Institute on Aging, MedLine), organizaciones sin fines de lucro sobre enfermedades específicas; facultades de medicina o centros de atención médica de renombre (p. ej., Mayo Clinic, Johns Hopkins, Kaiser Permanente) u otras fuentes reconocidas de información médica de calidad.
  • Los errores en la medicación son una causa común de reingreso en el hospital, y a veces estos errores son producto de una comunicación ineficiente. Muchos medicamentos funcionan distinto en los ancianos que en los jóvenes. Es importante contar con una explicación completa de por qué, cómo, cuánto y cuándo se deben tomar los medicamentos e informar al médico de cualquier efecto secundario o reacción. Si su ser querido sufre de demencia, mantenga todos los medicamentos bajo llave en un lugar seguro. Los farmacéuticos son una buena fuente de información sobre la interacción medicamentosa y efectos secundarios. Los dispensadores de pastillas y pastilleros diarios pueden ayudar a los cuidadores, agotados por todas las tareas que deben realizar, a mantenerse organizados.
  • Si no está conforme con la atención, sea porque no responden a sus llamadas, porque la persona de informes tiene malos modales, no se da respuesta a sus preocupaciones o recibe instrucciones de tratamiento poco claras, exprese sus necesidades de forma directa. Si bien los profesionales de atención médica son objeto mucha presión, si su ser querido no recibe la atención que necesita, usted tiene todo el derecho de quejarse. Si está preocupado por la atención recibida en un centro de rehabilitación o de convalecencia, comuníquese con el representante del ciudadano: theconsumervoice.org/get_help.
  • Usted tiene un objetivo común con la mayoría de los profesionales de atención médica y del personal de las distintas instituciones: recibir tratamientos y atención de excelencia. Cuanto mejor sea la comunicación, mayor será la posibilidad de recibir atención de calidad y de obtener la respuesta que está buscando.

Recursos

Family Caregiver Alliance
National Center on Caregiving

785 Market Street, Suite 750
San Francisco, CA 94103
(415) 434-3388
(800) 445-8106
Sitio web: www.caregiver.org
Correo electrónico: info@caregiver.org

Family Caregiver Alliance (FCA) se propone mejorar la calidad de vida de los cuidadores mediante la educación, los servicios, la investigación científica y la protección de sus intereses.

El National Center on Caregiving (FCA) ofrece información actualizada sobre problemas de carácter social, políticas públicas y cuidado a los pacientes, y también brinda ayuda para la elaboración de programas públicos y privados relacionados con los cuidadores, y asiste a los cuidadores de todo el país en la búsqueda de recursos en su comunidad.

Para los residentes de la zona metropolitana de la bahía de San Francisco, la FCA proporciona servicios de apoyo familiar directo a los cuidadores de las personas con enfermedad de Alzheimer, accidente cerebrovascular, ALS, lesiones en la cabeza, enfermedad de Parkinson y otros trastornos cerebrales debilitantes que aquejan a los adultos.

FAMILY CARE NAVIGATOR

Creada por Family Caregiver Alliance, ésta una amplia guía en línea que permite a los cuidadores buscar servicios y programas en los 50 estados. Incluye una sección de preguntas frecuentes y un glosario.
https://caregiver.org/family-care-navigator

FOLLETOS INFORMATIVOS DE LA FCA (https://caregiver.org/fact-sheets)

Caregivers’ Guide to Medications and Aging

Hospital Discharge Planning: A Guide for Families and Caregivers

Making Decisions: What Are Your Important Papers?

OTROS

Medicare
1-800-MEDICARE (1-800-633-4227)
http://www.medicare.gov

MedlinePlus
1-888-FIND-NLM (1-888-346-3656)
1-800-735-2258 (TDD)
www.medlineplus.gov
Este sitio web de la National Library of Medicine cuenta con información sobre una variedad de enfermedades y dolencias, así como también descripciones de estudios médicos.

National Institutes of Health (NIH)
1-301-496-4000
1-301-402-9612 (TTY)
www.nih.gov
NIH, el organismo nacional de investigaciones médicas, realiza y apoya investigaciones sobre las causas, tratamientos y cura de enfermedades comunes y raras.

NIHSeniorHealth.gov
http://nihseniorhealth.gov
Este sitio web de NIA y de la National Library of Medicine, ambas pertenecientes a National Institutes of Health, ha sido especialmente diseñado para adultos mayores. Ofrece también videos cortos y un botón para agrandar el tamaño de la letra.

NIA Information Center
P.O. Box 8057
Gaithersburg, MD 20898-8057
1-800-222-2225
1-800-222-4225 (TTY)
www.nia.nih.gov
NIA ofrece información sin cargo tanto en inglés como en español, en línea e impresa. Ofrece un folleto, Talking to your Doctor: A Guide for Older People.
Folleto: http://www.nia.nih.gov/sites/default/files/talking-with-your-doctor-nia.pdf

National Institute on Aging (NIA, perteneciente a National Institutes of Health)
1-800-222-2225 (llamada gratuita)
1-800-222-4225 (TTY/llamada gratuita)
www.nia.nih.gov
Ofrece Advance Care Planning: Tips from the National Institute on Aging, End of Life: Helping With Comfort and Care, and Talking with Your Doctor: A Guide for Older People.
Departamento de salud y servicios sociales, Oficina de Derechos Civiles
Communicating with a Patient’s Family, Friends, or Others Involved in the Patient’s Care
Esta guía explica en qué oportunidades el profesional de atención de la salud está autorizado a compartir información médica sobre el paciente de conformidad con la Norma sobre privacidad de la Ley de transferencia y responsabilidad de seguro médico (HIPAA) de 1996.
www.hhs.gov/ocr/privacy/hipaa/understanding/coveredentities/provider_ffg…

Next Step in Care
HIPAA: Questions and Answers for Family Caregivers
www.nextstepincare.org


Elaborado por Family Caregiver Alliance, revisado por Jean Coleman, Jean Coleman, R.N., M.S., N.P. (retirado) con fondos del Departmento de adultos y servicios para la ancianidad (DAAS, por sus siglas en inglés) de San Francisco. ©2015 Family Caregiver Alliance Reservados todos los derechos.

Citation

https://www.caregiver.org/medios-para-una-comunicacion-eficaz-para-proveedores-de-atencion-medica-y-cuidadores

Copyright © 1996–2016 Family Caregiver Alliance. All rights reserved.

 

Rivastigmine for Alzheimer’s Disease

Cochrane Database Syst Rev. 2015 Apr 10;(4):CD001191. doi: 10.1002/14651858.CD001191.pub3.

Rivastigmine for Alzheimer’s disease.

Birks JS1, Grimley Evans J.

Abstract

BACKGROUND:

Alzheimer’s disease is the commonest cause of dementia affecting older people. One of the therapeutic strategies aimed at ameliorating the clinical manifestations of Alzheimer’s disease is to enhance cholinergic neurotransmission in the brain by the use of cholinesterase inhibitors to delay the breakdown of acetylcholine released into synaptic clefts.

Tacrine, the first of the cholinesterase inhibitors to undergo extensive trials for this purpose, was associated with significant adverse effects including hepatotoxicity.

Other cholinesterase inhibitors, including rivastigmine, with superior properties in terms of specificity of action and lower risk of adverse effects have since been introduced. Rivastigmine has received approval for use in 60 countries including all member states of the European Union and the USA.

OBJECTIVES:

To determine the clinical efficacy and safety of rivastigmine for patients with dementia of Alzheimer’s type.

SEARCH METHODS:

We searched ALOIS, the Cochrane Dementia and Cognitive Improvement Group Specialized Register, on 2 March 2015 using the terms: Rivastigmine OR  exelon OR ENA OR “SDZ ENA 713”. ALOIS contains records of clinical trials identified from monthly searches of a number of major healthcare databases (Cochrane Library, MEDLINE, EMBASE, PsycINFO, CINAHL, LILACS), numerous trial registries and grey literature sources.

SELECTION CRITERIA:

We included all unconfounded, double-blind, randomised, controlled trials in which treatment with rivastigmine was administered to patients with dementia of the Alzheimer’s type for 12 weeks or more and its effects compared with those of placebo in a parallel group of patients, or where two formulations of rivastigmine were compared.

DATA COLLECTION AND ANALYSIS:

One review author (JSB) applied the study selection criteria, assessed the quality of studies and extracted data.

MAIN RESULTS:

A total of 13 trials met the inclusion criteria of the review. The trials had a duration of between 12 and 52 weeks. The older trials tested a capsule form with a dose of up to 12 mg/day. Trials reported since 2007 have tested continuous dose transdermal patch formulations delivering 4.6, 9.5 and 17.7 mg/day.

Our main analysis compared the safety and efficacy of rivastigmine 6 to 12 mg/day orally or 9.5 mg/day transdermally with placebo.Seven trials contributed data from 3450 patients to this analysis. Data from another two studies were not included because of a lack of information and methodological concerns.

All the included trials were multicentre trials and recruited patients with mild to moderate Alzheimer’s disease with a mean age of about 75 years.

All had low risk of bias for randomisation and allocation but the risk of bias due to attrition was unclear in four studies, low in one study and high in two studies.After 26 weeks of treatment rivastigmine compared to placebo was associated with better outcomes for cognitive function measured with the Alzheimer’s Disease Assessment Scale-Cognitive (ADAS-Cog) score (mean difference (MD) -1.79; 95% confidence interval (CI) -2.21 to -1.37, n = 3232, 6 studies) and the Mini-Mental State Examination (MMSE) score (MD 0.74; 95% CI 0.52 to 0.97, n = 3205, 6 studies), activities of daily living (SMD 0.20; 95% CI 0.13 to 0.27, n = 3230, 6 studies) and clinician rated global impression of changes, with a smaller proportion of patients treated with rivastigmine experiencing no change or a deterioration (OR 0.68; 95% CI 0.58 to 0.80, n = 3338, 7 studies).

Three studies reported behavioural change, and there were no differences compared to placebo (standardised mean difference (SMD) -0.04; 95% CI -0.14 to 0.06, n = 1529, 3 studies).

Only one study measured the impact on caregivers using the Neuropsychiatric Inventory-Caregiver Distress (NPI-D) scale and this found no difference between the groups (MD 0.10; 95% CI -0.91 to 1.11, n = 529, 1 study). Overall, participants who received rivastigmine were about twice as likely to withdraw from the trials (odds ratio (OR) 2.01, 95% CI 1.71 to 2.37, n = 3569, 7 studies) or to experience an adverse event during the trials (OR 2.16, 95% CI 1.82 to 2.57, n = 3587, 7 studies).

AUTHORS’ CONCLUSIONS:

Rivastigmine (6 to 12 mg daily orally or 9.5 mg daily transdermally) appears to be beneficial for people with mild to moderate Alzheimer’s disease.

In comparisons with placebo, better outcomes were observed for rate of decline of cognitive function and activities of daily living, although the effects were small and of uncertain clinical importance. There was also a benefit from rivastigmine on the outcome of clinician’s global assessment.

There were no differences between the rivastigmine group and placebo group in behavioural change or impact on carers. At these doses the transdermal patch may have fewer side effects than the capsules but has comparable efficacy.

The quality of evidence is only moderate for all of the outcomes reviewed because of a risk of bias due to dropouts. All the studies with usable data were industry funded or sponsored. This review has not examined economic data.

Citation

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25858345

 

Effects of Aerobic Exercise on Cognitive Function of Alzheimer’s Disease Patients

CNS Neurol Disord Drug Targets. 2015;14(10):1292-7.

The Effects of Aerobic Exercise on Cognitive Function of Alzheimer’s Disease Patients.

Yang SY, Shan CL, Qing H, Wang W, Zhu Y, Yin MM, Machado S, Yuan TF, Wu T1.

Abstract

To evaluate the effect of moderate intensity of aerobic exercise on elderly people with mild Alzheimer’s disease, we recruited fifty volunteers aged 50 years to 80 years with cognitive impairment. They were randomized into two groups: aerobic group (n=25) or control group (n=25).

The aerobic group was treated with cycling training at 70% of maximal intensity for 40 min/d, 3 d/wk for 3 months. The control group was only treated with heath education.

Both groups were received cognitive evaluation, laboratory examination before and after 3 months. The results showed that the Minimum Mental State Examination score, Quality of Life Alzheimer’s Disease score and the plasma Apo-a1 level was significantly increased (P<0.05), the Alzheimer’s Disease Assessment Scale-cognition score, Neuropsychiatric Inventory Questionnaire score was significantly decreased.(P<0.05) in aerobic group before and after 3 months in aerobic group.

For the control group, there was no significant difference in scores of Alzheimer’s Disease Assessment Scale-cognition, Neuropsychiatric Inventory Questionnaire, Quality of Life Alzheimer’s Disease, Apo-a1 (P>0.05), while Minimum Mental State Examination scores decreased significantly after 3 months (P<0.05).

In conclusion, moderate intensity of aerobic exercise can improve cognitive function in patients with mild Alzheimer’s disease.

Citation

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26556080

PMID: 26556080

 

Family History of Alzheimer’s May Alter Metabolic Gene Increases Risk for Disease

(Iowa State University) A new Iowa State University study may have identified the link that explains years of conflicting research over a mitochondrial gene and the risk for Alzheimer’s disease.

Auriel Willette, an ISU assistant professor of food science and human nutrition who led the study, says the researcher who initially discovered the gene, TOMM40 (Translocase of Outer Mitochondrial Membrane-40kD), found it increased the risk for Alzheimer’s. However, when multiple studies failed to replicate the results, many researchers dismissed the findings, Willette said.

Not convinced the gene was a total bust, Willette decided to look at other factors that may be contributing to the mixed results. In the paper published online by Alzheimer’s & Dementia: The Journal of the Alzheimer’s Association as an in press corrected proof, Willette and his colleagues found a dramatic difference in the gene’s impact on memory, general cognitive function and risk based on a family history of Alzheimer’s disease and the length of a specific section of the gene.

“It was kind of a shot in the dark, but we found if you don’t have a family history of Alzheimer’s disease, then having a longer version of the gene is a good thing. It is related to better memory up to 10 years later and about one-fifth of the risk for developing Alzheimer’s disease,” said Willette, who is also an adjunct assistant professor of neurology at the University of Iowa.

“However, if your mom or dad has Alzheimer’s, then having a long version is bad. It’s a complete polar opposite.”

In the study, late middle-aged people with a family history and longer version of the gene encountered twice as much memory loss up to 10 years later as someone with a family history and a short version of the gene. A similar but stronger finding was seen in a separate group of older adults with and without Alzheimer’s.

Family history for this study focused specifically on whether a participant’s parents had Alzheimer’s disease. The study also found an association between the gene, family history and mitochondrial function, which creates energy to power cells. Researchers controlled for gender, age and education in their analysis of TOMM40 and family history in study participants.

Fuel for the Brain and Memory Loss

This study is the latest piece of the puzzle Willette and his colleagues are putting together in an effort to lower the risk for Alzheimer’s, and ultimately prevent people from getting the disease. The overall direction of their work focuses on how the body derives and processes energy, he said. While this study examines mitochondria, Willette has also looked at insulin resistance and proteins and enzymes that cause problems regulating energy.

Separately, it may be harder to grasp the impact of each puzzle piece or individual study. Collectively, researchers are learning what happens to memory and cognitive function when brain cells do not get enough energy to do their job, causing long-term damage, Willette said. With all these different factors, the challenge is pinpointing why some people get Alzheimer’s and others do not.

“As researchers, it feels like we’re on a train with a thousand different levers and buttons. We as a scientific community are trying to pull every lever and push every button to see which one is the brake,” Willette said.

“At the end of the day, this is all about better understanding how and how soon we get the disease. The hope is that knowing this will inform us about new steps we can take to slow down the progression.”

Identifying Changes Prior to Advanced Stages of Disease

Focusing on these metabolic problems would not be possible without years of data on individuals with Alzheimer’s disease, specifically data collected prior to their diagnosis or in people at risk for the disease.

For this study, Willette and his colleagues used data from the Wisconsin Registry for Alzheimer’s Prevention study and the Alzheimer’s Disease Neuroimaging Initiative. The Wisconsin group tracks changes in memory loss and cognitive function over time for middle-aged people at risk for Alzheimer’s, while the other group tracks similar changes in older people with and without the disease.

Willette says without this data, researchers would have little understanding of the disease’s progression. The goal is to identify unifying factors that may trigger the disease by analyzing changes in the brain, the blood and other areas of the body. With this latest study, Willette hopes it will help Alzheimer’s researchers piece together other answers.

“It’s like trying to solve The New York Times Saturday crossword puzzle, which can be incredibly frustrating. But by finding the correct answer to one question, you can begin to fill in other answers,” Willette said.

“My hope is we’re providing the answer to that crossword and other researchers can find additional answers based off this one.”

Citation

http://www.news.iastate.edu/news/2017/05/22/alzheimersgene

Journal Reference:

Auriel A. Willette, Joseph L. Webb, Michael W. Lutz, Barbara B. Bendlin, Alexandra M. Wennberg, Jennifer M. Oh, Allen Roses, Rebecca L. Koscik, Bruce P. Hermann, N. Maritza Dowling, Sanjay Asthana, Sterling C. Johnson. Family history and TOMM40 ‘523 interactive associations with memory in middle-aged and Alzheimer’s disease cohorts. Alzheimer’s & Dementia, 2017; DOI: 10.1016/j.jalz.2017.03.009

Copyright © 1995-2017, Iowa State University of Science and Technology. All rights reserved.

 

Dual Gait Testing as Early Predictor of Dementia

(Lawson Health Research Institute) In a new study, researchers at Lawson Health Research Institute and Western University are demonstrating that gait, or motion testing, while simultaneously performing a cognitively demanding task can be an effective predictor of progression to dementia and eventually help with earlier diagnosis. To date, there is no definitive way for health care professionals to forecast the onset of dementia in a patient with memory complaints.

Dr. Manuel Montero-Odasso, a Lawson scientist, geriatrician at St. Joseph’s Health Care London, and associate professor in the Division of Geriatric Medicine at Western University’s Schulich School of Medicine & Dentistry, is leading the “Gait and Brain Study.” His team is assessing up to 150 seniors with mild cognitive impairment (MCI), a slight decline of memory and other mental functions which is considered a pre-dementia syndrome, in order to detect an early predictor of cognitive and mobility decline and progression to dementia.

“Finding methods to detect dementia early is vital to our ability to slow or halt the progression of the disease,” says Dr. Montero-Odasso.

The study, funded by the Canadian Institutes of Health Research, followed participants for six years and included bi-annual visits. Researchers asked participants to walk while simultaneously performing a cognitively demanding task, such as counting backwards or naming animals. Those individuals with MCI that slow down more than 20 per cent while performing a cognitively demanding task are at a higher risk of progressing to dementia.

“While walking has long been considered an automatic motor task, emerging evidence suggests cognitive function plays a key role in the control of walking, avoidance of obstacles and maintenance of navigation,” says Dr. Montero-Odasso.

“We believe that gait, as a complex brain-motor task, provides a golden window of opportunity to see brain function.”

The “gait cost,” or speed at which participants completed a single task (walking) versus a dual-task, was higher in those MCI individuals with worse episodic memory and who struggle with executive functions such as attention keeping and time management.

“Our results reveal a ‘motor signature’ of cognitive impairment that can be used to predict dementia,” adds Dr. Montero-Odasso.

“It is conceivable that we will be able to diagnose Alzheimer’s disease and other dementias before people even have significant memory loss. Our hope is to combine these methods with promising new medications to slow or halt the progression of MCI to dementia.”

Citation

https://www.sciencedaily.com/releases/2017/05/170523124132.htm

Journal Reference:

Manuel M. Montero-Odasso, Yanina Sarquis-Adamson, Mark Speechley, Michael J. Borrie, Vladimir C. Hachinski, Jennie Wells, Patricia M. Riccio, Marcelo Schapira, Ervin Sejdic, Richard M. Camicioli, Robert Bartha, William E. McIlroy, Susan Muir-Hunter. Association of Dual-Task Gait With Incident Dementia in Mild Cognitive Impairment. JAMA Neurology, 2017; DOI: 10.1001/jamaneurol.2017.0643

Copyright 2017 ScienceDaily or by third parties, where indicated.

 

Alzheimer’s, Parkinson’s, and Huntington’s Diseases Share Common Crucial Feature

(Loyola University Health System) Finding suggests that treatment for one disease could work for the other two.


A Loyola University Chicago study has found that abnormal proteins found in Alzheimer’s disease, Parkinson’s disease, and Huntington’s disease all share a similar ability to cause damage when they invade brain cells.

The finding potentially could explain the mechanism by which Alzheimer’s, Parkinson’s, Huntington’s, and other neurodegenerative diseases spread within the brain and disrupt normal brain functions.

The finding also suggests that an effective treatment for one neurodegenerative disease might work for other neurodegenerative diseases as well.

The study by senior author Edward Campbell, PhD, first author William Flavin, PhD, and colleagues is published in the journal Acta Neuropathologica.

“A possible therapy would involve boosting a brain cell’s ability to degrade a clump of proteins and damaged vesicles,” Campbell said.

“If we could do this in one disease, it’s a good bet the therapy would be effective in the other two diseases.”

Neurodegenerative diseases are caused by the death of neurons and other cells in the brain, with different diseases affecting different regions of the brain. Alzheimer’s destroys memory, while Parkinson’s and Huntington’s affect movement. All three diseases are progressive, debilitating and incurable.

Previous research has suggested that in all three diseases, proteins that are folded abnormally form clumps inside brain cells. These clumps spread from cell to cell, eventually leading to cell deaths. Different proteins are implicated in each disease: tau in Alzheimer’s, alpha-synuclein in Parkinson’s and huntingtin in Huntington’s disease.

The Loyola study focused on how these misfolded protein clumps invade a healthy brain cell. The authors observed that once proteins get inside the cell, they enter vesicles (small compartments that are encased in membranes). The proteins damage or rupture the vesicle membranes, allowing the proteins to then invade the cytoplasm and cause additional dysfunction. (The cytoplasm is the part of the cell that’s outside the nucleus).

The Loyola study also showed how a cell responds when protein clumps invade vesicles: The cell gathers the ruptured vesicles and protein clumps together so the vesicles and proteins can be destroyed. However, the proteins are resistant to degradation.

“The cell’s attempt to degrade the proteins is somewhat like a stomach trying to digest a clump of nails,” Campbell said.

Flavin said the finding that protein clumps associated with the three diseases cause the same type of vesicle damage was unexpected. Loyola researchers initially focused on alpha-synuclein proteins associated with Parkinson’s disease. So they asked collaborator Ronald Melki, PhD, to send them samples of different types of alpha-synuclein. (To do the experiment in a blinded, unbiased manner, the Loyola researchers did not know which types of alpha-synuclein were which.)

Melki, a protein researcher at the Paris-Saclay Institute of Neuroscience, is known for his ability to generate distinct types of alpha-synuclein. Without telling the Loyola researchers, Melki sent other types of proteins as well. This led to the surprise finding that tau and huntingtin proteins also can damage vesicles.

Campbell stressed the study’s findings need to be followed up and confirmed in future studies.

Citation

https://www.eurekalert.org/pub_releases/2017-05/luhs-apa052317.php

The Loyola study is titled, “Endocytic vesicle rupture is a conserved mechanism of cellular invasion by amyloid proteins.” It was supported by grants from the Michael J. Fox Foundation, Parkinson’s Disease Foundation, Illinois chapter of the ARCS Foundation, Arthur J. Schmitt Foundation and other sources.

Campbell is an associate professor in the Department of Microbiology and Immunology at Loyola University Chicago Stritch School of Medicine. Flavin is a Loyola University Chicago MD/PhD student. Other co-authors are Zachary Green, Stratos Skarpathiotis, and Michael Chaney of Loyola University Chicago; Luc Bousset and Ronald Melki of the Paris-Saclay Institute of Neuroscience; and Yaping Chu and Jeffrey Kordower of Rush University Medical Center.

Copyright © 2017 by the American Association for the Advancement of Science (AAAS)

 

U.S. Death Rate from Alzheimer’s Rose Dramatically Over 15 Years. Why?

(Washington Post) The Centers for Disease Control and Prevention has just put out a grim report about Alzheimer’s disease in the United States.

Death rates from Alzheimer’s climbed 55 percent from 1999 to 2014, CDC found, and the number of Americans afflicted is likely to rise rapidly in the coming years. About 5.5 million people 65 years and older have the disease — a wretched and fatal form of dementia that erases memories and ultimately can destroy mental and physical capacity. By 2050, that’s expected to more than double to 13.8 million people.

The report is based on state- and county-level death certificate data from the National Vital Statistics System, and CDC researchers said the sharp increase in death rates may be due to the aging population, earlier diagnosis and greater reporting by physicians.

There’s also the cruel fact that as we have become more sophisticated in our ability to operate and medicate away physical issues associated with aging — such as heart disease and stroke — there’s more time for something to go awry with our minds.

The new data, released in the Morbidity and Mortality Weekly Report, shows some disturbing racial and ethnic disparities. The increase in death rates from Alzheimer’s for African Americans was 99 percent; for Hispanics, 107 percent; and for Asian/Pacific Islanders, 151 percent. By comparison, the rate increase for whites was 54 percent.

George Vradenburg, the former AOL Time Warner senior executive who co-founded UsAgainstAlzheimer’s with his late wife Trish, has long lobbied for a bigger commitment by government, industry and scientists to find a cure.

“The CDC findings raise needed public awareness of how fast this disease is growing and destroying families, and how we must stand firm against any action that reduces the nation’s ability to innovate and speed cures,” he said in a statement Thursday.

Another important change identified by the report is where those with Alzheimer’s pass away. Though just over half still died in a nursing home or long-term-care facility in 2014, that percentage, as well as the percentage who died in a medical facility, was down significantly from 1999. During the same period, the proportion of people with the disease who died at home went from 13.9 percent to 24.9 percent. This is a key finding from a public health standpoint because of the impact on families.

“The debilitating nature of Alzheimer’s means that there are financial and societal costs borne by patients and their families, and by states and counties that operate publicly funded long-term care facilities,”

the researchers wrote. According to the Alzheimer’s Association, the disease and other dementias will cost the country $259 billion in health and care costs this year, with more than two-thirds covered by Medicare and Medicaid.

The researchers took the opportunity to recognize the toll the disease takes, not only on patients but on their loved ones. They called for more support for caregivers.

“Given the increasing number of Alzheimer’s deaths and persons with Alzheimer’s dying at home, there is a growing number of caregivers who likely can benefit from interventions like education, respite care, and home health assistance,” they wrote, adding that “such interventions can lessen the burden of care-giving and can improve the care received by persons with Alzheimer’s.”

Citation

https://www.washingtonpost.com/news/to-your-health/wp/2017/05/26/u-s-death-rate-for-alzheimers-rose-dramatically-over-15-years-why/?utm_term=.49dc7e4d9957

Copyright The Washington Post

 

Following a Mediterranean Diet is Beneficial to Your Brain

(AARP) When it comes to what we eat, research indicates in a strong and clear direction: the food we consume does indeed impact the health of our brains. Emmaline Rasmussen, MS, RD, E-RYT, a nutrition specialist and clinical research dietitian at NorthShore University HealthSystem, works with each of our Brain Health patients on an individualized plan based on their unique health and lifestyle factors.  Below, Emmaline shares details about the Mediterranean diet and tips for eating better during the holidays.

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It’s that time of year again when we all indulge – some of us more than others. One more cookie here, an extra serving of eggnog there… As we assess the choices offered at cocktail parties, lunch meetings,  and holiday dinners, the concept of eating healthy is not always viable, or even desirable.

But what if the food choices you make have even greater implications on your overall health than you realize? What if you could along with heart disease drastically reduce your risks of certain neurological diseases by eating healthier?

Research is pointing to this very fact: not only does a healthy Mediterranean-style diet improve your heart health (old news) but it also plays a vital role in improving your BRAIN health by reducing your risk of developing Alzheimer’s, and even Parkinson’s Disease (new news!) A brain-friendly Mediterranean diet can reduce Alzheimer’s risk by up to 50%.

You may already be familiar with the benefits of following a Mediterranean diet, but the term ‘diet’ is a bit misleading. It is not a diet. It is adopting food choices and incorporating them into a healthier lifestyle to benefit your overall health. The Mediterranean “foodstyle” does not focus on eating less food, or on counting calories, nor does it imply Mediterranean cuisine.  It is about incorporating MORE of the good foods into your choices, and as an intended consequence, omitting some of the ‘bad.’ It focuses on incorporating fresh fruits and vegetables as the base of your diet, and weaving in whole grains, fish and poultry, olive oil, and even red wine in moderation.

Consider the cooking styles of the countries surrounding the Mediterranean Sea – Cyprus, Greece, Italy, Malta, Spain and Turkey. Greece and Turkey continue to be among the world’s leaders in vegetable consumption, according to the OECD. The Food Based Dietary Guidelines in Greece encourage the consumption of 6 servings of vegetables, in addition to 3 servings of fruits, per day. According to America’s Health Rankings, vegetable consumption in the United States varies from a high of just over 2 servings per adult per day in California to a low of 1 and 1/2 servings per adult per day in Louisiana and Mississippi. Nationally, the median consumption is less than 2 servings per day for each adult.  We can do better than that.

Plate 2Always start with veggies! Fill at least half your plate with non-starchy vegetables including green leafy vegetables. This limits the real estate on your plate for less nutritious and often calorie-dense options. If you are at a party with a buffet, the first trip to the buffet should be for vegetable-based dishes only!

  1. Embrace healthy fats! Cook with pure or refined olive oil instead of butter. Opt for extra virgin olive oil and fresh squeezed lemon juice or vinegar over your salad in lieu of bottled, pre-made salad dressings. Choose omega-3 rich seafood such as wild caught salmon over red meat or pork.
  2. Allow for occasional, reasonable indulgences. It is the holiday season, and sugary treats can be found everywhere you turn at family gatherings, social events, and even at the office. Make a decision in advance about what indulgences are acceptable (for example, allowing yourself one slice of your sister’s famous pecan pie at your family party but avoiding the store bought cookies in the office break room) and prevent yourself from overindulging in less healthful foods by having brain-healthy options such as fruit and unsalted nuts on hand at home or work.

~ | AARP Illinois |

Citation

http://states.aarp.org/ following-a-mediterranean-diet-is-beneficial-to-your-brain/

Copyright 2017 AARP